miércoles, 3 de febrero de 2016

El comienzo de la telebasura en España


La televisión, el invento tecnológico por excelencia que nos lleva fascinando desde su llegada, nos ha aportado cosas positivas y negativas a lo largo de su historia, aunque por desgracia cada vez abundan más éstas últimas.

Prácticamente, todo ciudadano español que vea las noticias con cierta frecuencia ha oído alguna vez hablar del caso de "las niñas de Alcàsser". En el supuesto de que alguien lo desconozca, ese nombre se relaciona con el asesinato de Míriam, Toñi y Desirée, tres niñas de entre catorce y quince años del municipio valenciano ya nombrado, que desaparecieron el 13 de noviembre de 1992 cuando se disponían a hacer autostop para visitar una discoteca de una localidad cercana donde se iba a celebrar una fiesta organizada por su instituto. Los verdugos fueron Antonio Anglés (hoy día aún en paradero desconocido) y Miguel Ricart (condenado a 170 años de prisión, de los cuales sólo cumplió 21 antes de ser puesto en libertad en noviembre del 2013 con el fin de la doctrina Parot).

Dicho caso tuvo un seguimiento mediático sin precedentes en nuestro país. Los medios de comunicación se volcaron con lo sucedido, pero fueron más allá de una simple cobertura. Quisieron ser partícipes de la historia para así sacar mayor tajada económica. A lo largo de tres largos meses, los telespectadores supieron de la desaparición y búsqueda de las niñas, así como del dramático transcurso de la investigación: los juicios televisados y las entrevistas al único culpable que pudieron localizar, las hipótesis sobre el paradero del otro asesino, y finalmente de la pérdida de la esperanza de sus familiares cuando en enero de 1993 se localizaron los cuerpos sin vida de las tres chicas.

El cúlmen de la morbosidad se alcanzó cuando la periodista madrileña Nieves Herrero, sobrepasando los límites de la ética periodística, tuvo la idea de realizar el programa "De tú a tú" en directo desde la localidad valenciana de Alcàsser, donde contó con la presencia de los padres de las niñas. Más tarde, éstos descubrieron el trágico desenlace de la macabra historia, con la consecuente reacción que tendría cualquier ser humano. La falta de principios llegó a tal punto, que se expuso a los familiares para que recibieran preguntas del público sin ningún tipo de filtro, como "¿qué se siente cuando violan a tu hija?", mientras se mostraba un primer plano de la cara de los padres totalmente abatidos.


Una gran cantidad de gente mostró su descontento con el deleznable espectáculo que ofreció el programa de Antena 3 (y dicho canal ya arrastraba polémica tras mostrar las grotescas imágenes del cuádruple atentado de ETA justo un año antes), pero al parecer esas críticas no sufrieron el efecto deseado. De hecho, sentaron las bases de un nuevo género televisivo, la llamada telebasura, donde independientemente de las creencias morales, políticas, filosóficas o religiosas de cada uno, se deja todo a un lado para dar paso al "todo vale" con tal de generar audiencia.

En este documental, llamado "Historia de la telebasura", pueden ver varios de los eventos importantes que sentenciaron el comienzo de esta tendencia negativa. La calidad del sonido no es la mejor, lo que nos da a entender que, por desgracia, este género tiene tan buena acogida que los que se dedican a criticarlo son una amplia minoría, lo que dificulta el proceso de archivado.


Luis Torrado - La Caverna de Uniradio

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